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Sobre la no-reforma electoral

Martes, octubre 19th, 2010

En las diez elecciones celebradas en el último periodo democrático de la historia de España han existido sensibles discordancias entre los votos conseguidos y los escaños asignados, lo que ha afectado en un sentido o en otro, beneficiando o perjudicando, a los partidos políticos que concurren a los comicios, llegándose a poner en tela de juicio el principio de igualdad que consagra la Constitución en al menos dos de sus vertientes: la igualdad entre los ciudadanos (que el voto valga lo mismo con indiferencia de donde se emita) y la igualdad de oportunidades de las candidaturas que pretenden representar a los ciudadanos con su acceso a las cámaras parlamentarias.

Todos conocemos el contexto en el que se sentaron las bases de nuestro actual sistema político y también el conjunto de intereses electorales que impedirían -y que de hecho impiden- operar una reforma sustancial de esa importantísima ley orgánica que se encarga, nada más y nada menos, de traducir votos en escaños.

Por su propia naturaleza, los sistemas electorales de todo país democrático que se precie, debe garantizar y armonizar dos principios básicos: representatividad y gobernabilidad.

El primer criterio hace referencia a que necesariamente, esa traducción votos/escaños debe hacerse de la manera más literal posible. Y el segundo, el de gobernabilidad, a que el propio sistema debe -incluso matizando la representatividad- disponer los mecanismos que faciliten la creación de gobiernos más o menos estables para la gobernabilidad del país, situando, por ejemplo, una barrera de voto para el acceso al Congreso para evitar la excesiva fragmentación del hemiciclo.

Por las razones históricas y coyunturales heredadas de la transición a las que antes hacíamos referencia, la representatividad no sale bien parada en este binomio.

Ante esta situación, en 2008 el gobierno de España encargó un informe consultivo al Consejo de Estado sobre la posibilidad de acometer una reforma de la ley electoral. En dicho informe se reconoce que

El peso del voto difiere de manera ostensible en función de la circunscripción en la que se ejerza el derecho de sufragio y que la correspondencia entre el número de escaños y el número de votos de algunas candidaturas electorales presenta desajustes importantes.

Ahí tenemos pues, una de las variables que puede afectar al resultado electoral: la circunscripción. Otras variables son la fórmula de reparto aplicable o la barrera electoral.

La demarcación electoral en España es, constitucionalmente, la provincia. Una entidad territorial que en la España autonómica aparece vacía de gran parte de contenido político o administrativo. La constitucón recoge la provincia como circunscripción, sencillamente porque en el momento de su promulgación no existían las comunidades autónomas.

En la España de hoy tendría más sentido apostar por una circunscripción autonómica. La opción más democrática -pero también más jacobina- de la circunscripción única,  nos acerca mucho más al “un ciudadano un voto”, pero también pierde vigencia precisamente por esa realidad plural de las autonomías y por el coste político que supondría dejar fuera del hemiciclo o trasquilados, a partidos con fuerte  implantación en algunos territorios.

Con una circunscripción única, partidos como PNV y CiU desaparecerían, o se quedarían cerca de la extraparlamentaridad.

Pero esa reforma -la de la circunscripción autonómica- supondría una reforma constitucional, algo que siempre da mucha pereza cuando se está en el gobierno. Por eso, el informe del consejo de estado, para paliar -o moderar- ese pernicioso efecto de la provincia sobre la traducción votos/escaños y para evitar los desequilibrios que hoy se producen, propuso una reforma de la ley electoral que esquivara una reforma constitucional.

Los puntos principales de dicha reforma serían:

-Plantea subir a 400 el número de diputados en el Congreso.
-Reducir a un escaño el mínimo por provincia
-Cambiar el método D’ Hondt por otro sistema más proporcional para calcular la atribución de escaños

- La constitución permite al legislador situar el tamaño del congreso entre los 300 y los 400 diputados, situándonos el artículo 162 de la LOREG en el punto intermedio: los 350 con que actualmente cuenta la cámara baja. La población española ha aumentado considerablemente desde la firma de la constitución y de la Loreg, por lo que cabe suponer que un congreso con 400 diputados sería aritméticamente más representativo. Si bien, en este contexto de crisis, el aumento de los diputados se presenta como una mala idea.

En un plano teórico, aumentaría la representatividad porque los 50 diputados nuevos podrían añadirse a los que se reparten proporcionalmente y no “territorialmente”. En el caso de que se operara la reforma correspondiente al aumento del número de diputados, seguirían repartiéndose 102 diputados fijos con criterio “más territorial” que proporcional, aumentando a 298 los distribuidos proporcionalmente, de acuerdo con la población real.

Otro factor positivo en cuanto a representatividad: entrada de más partidos políticos (con resultados de 2008, entrarían  cuatro partidos con un escaño).

- Si se combinan las dos primeras propuestas del informe del Consejo de Estado (400 diputados +  1 escaño fijo por provincia), 52 escaños (el 13%) se repartirían territorialmente y 348 (el 87) de forma proporcional a la población. Nuevamente, efectos positivos para la representatividad. Hoy estamos repartiendo  102 escaños, mínimo de dos por provincia, (que suponen el 29%) de forma fija e independientemente de la población, siendo 248 (el 71% ) los proporcionales.

Este mínimo de dos escaños por provincia sobrerrepresenta a las menos pobladas, donde cada escaño “proporcional” cuesta un número realmente bajo de votos, mientras que en provincias como la de Madrid o Barcelona, a cada escaño le corresponde un número considerable de votos en detrimento de la representatividad.

- En cuanto a la fórmula electoral, se propone matizar D’Hont introduciendo el reparto según la fórmula Hare de los 50 hipotéticos nuevos diputados.

La combinación de todas estas propuestas, o la implementación independiente de alguna de ellas daría como resultado una conversión votos/escaños más ajustada a la realidad, aún manteniendo la provincia como circunscripción y por tanto, sin que se haga necesaria una reforma de la constitución.

Finalmente, como leemos en prensa, se operará una reforma electoral que no pasa por ninguno de estos puntos (y que por supuesto, no se plantea un retoque constitucional) y que si bien incidirá en puntos importantes como las donaciones a partidos o la invalidación de mociones de censura aprobadas gracias a tránsfugas (¡ese deporte nacional!), no modificará aspectos sustanciales del sistema electoral.

Se desoye las propuestas del extenso informe del Consejo de Estado, no se ataca la raíz de un problema que afecta y distorsiona la configuración del nucleo de nuestro sistema democrático (el parlamento), y no se contenta a esos partidos, como Izquierda Unida que sufre la subrepresentación con casi un millón de votos, como ningún otro partido.

Vayamos al qui prodest, ¿a quien beneficia esta ley electoral? PSOE y PP (con capacidad logística para presentarse en todas las provincias con expectativas) PNV y CiU (que se presentan en tres y cuatro provincias concentrando de este modo todo su apoyo).

Naturalmente, estos partidos que se benefician de la ley, no accederán de buena gana a su reforma y eso es lo que ha sucedido con la tramitación de la reforma.

Pese a que milito en uno de los partidos que sale beneficiado de la actual legislación electoral, considero que debería llevarse a cabo una gran reforma en este aspecto en aras de una mayor representatividad, sinónimo siempre de mayor democracia, la esencia misma del parlamento, los partidos y la razón de ser del sistema.

Primeras impresiones sobre el comunicado de ETA

Domingo, septiembre 5th, 2010

ETA muestra “hoy como ayer” su voluntad de dejar las armas y apela a la “voluntad” del Estado para encauzar un hipotético proceso de sustitución de las armas por la palabra. Eso afirman en el vídeo que ha distribuido la cadena pública británica BBC.

Precisamente ese “hoy como ayer” es lo que a priori, me hace desconfiar de este comunicado. Y es que es precisamente el ayer, la experiencia histórica, lo que nos debería hacer desconfiar de esta nueva declaración. Esta sería la enésima tregua. ETA se la ha ofrecido a todos -sí, a todos- los presidentes de la democracia, y todos -todos- respondieron intentando una salida dialogada al conflicto.

Zapatero también tuvo “su” tregua, la rompieron los de siempre y como siempre, demostrando que no saben hacer otra cosa…

El comunicado de ETA, además de generar desconfianza, decepciona. Porque sus palabras no implican una disolución ni un punto y final a la anormalidad de la violencia en el País Vasco, no tranquiliza a concejales, alcaldes y ciudadanos más que transitoriamente: es sólo una sugerencia para lograr una tregua más… ¿con fines reorganizativos y de rearme, como ha sucedido en la mayoría de los casos cuando las detenciones y desarticulaciones hacen llegar el agua al cuello de los terroristas?

Sea como sea, este no es el comunicado que esperábamos los demócratas. En ningún sitio se leen las palabras que todos queremos leer: “disolución”, “final”, “cese definitivo de la violencia”, “no más extorsión, no más chantaje, no más terror”.

Tomar partido

Lunes, agosto 30th, 2010

Como os dije, este blog volvería con el nuevo mes. Dos días antes de lo previsto, tengo que hablar de la que ha sido la noticia política del verano: las primarias en el socialismo madrileño.

Y como militante de base -que participará con su voto en dichas primarias- he de tomar partido por el candidato que bajo mi punto de vista cuenta con mayores posibilidades de arrebatar  a Esperanza Aguirre el poder omnímodo con el que cuenta en la Asamblea y en el Gobierno de Madrid.

Hay que posicionarse, todo el mundo lo está haciendo o lo hará próximamente.

Tiempo ha tomé partido en favor de las elecciones primarias. Sí, cuando la estatutaria palabra era sinónimo de “deslealtad”, de “pretender romper el partido”, así lo llamaron algunos de los portavoces oficiosos del “aparato madrileño” en blogs y en redes sociales…

Di la cara por las primarias porque la cosa no tiraba, porque la mecha no terminaba de encenderse, porque en la comunidad autónoma de la corrupción, el Gurtel, la privatización de los servicios públicos, la caspa y la prepotencia… la opción política progresista, la única capaz de ser alternativa de gobierno, no terminaba de despuntar y su representante más visible -Tomás Gómez- no era conocido ni bien valorado por los madrileños ni, gran preocupación, por los propios simpatizantes socialistas.

Así hablaban las primeras encuestas, las que ponían negro sobre blanco un problema que para muchos comenzaba a ser demasiado evidente. Evidente porque la inquietud, porque la orfandad de un liderazgo político y social de las fuerzas de oposición en torno a Gómez, era compartida y nos era transmitida por compañeros de estudios, amistades y simpatizantes progresistas… Tomás Gómez no parecía capaz de arrebatar el poder a una presidenta asediada por los escándalos y por las ya visibles consecuencias de su irresponsable gestión de lo público.

Luego vinieron otras encuestas, mucho más recientes y concretas: las que situaban a Trinidad Jiménez en unos índices de conocimiento y valoración muy superiores a los de Tomás Gómez.

Digamos que desde Ferraz repararon en aquello que veníamos advirtiendo desde hacía tiempo algunos humildes militantes del socialismo madrileño: la mecha parecía mojada, así no íbamos a ganar. Pidieron a Tomás que se hiciera a un lado y dejara paso a alguien con más posibilidades, se negó y “forzó” el estatutario proceso de primarias. Estaba en su derecho, ahora todos los militantes socialistas de Madrid tienen, tenemos, la palabra. Y “los aparatos” que en términos mediáticos parecen enfrentarse, deben mantener su neutralidad en el proceso. Solo los socialistas de la región deben hacer oir su voz pensando en lo mejor para el partido y para los ciudadanos de nuestra región.

Y así es como debería ser siempre, por cierto, para cumplir más fielmente con el precepto constitucional que ordena el funcionamiento democrático de los partidos políticos como expresión misma del pluralismo y de la vida en los valores de la democracia.

Pensando pues en lo mejor para mi partido, que es tener opciones serias de alcanzar el gobierno de esta región, que es tener un candidato pujante, competitivo, conocido y respaldado por la ciudadanía, y pensando en lo mejor para nuestra región, que pasa por un cambio urgente de gobierno, de métodos y de formas de gobernar y gestionar lo público, mi apuesta es: Trinidad Jiménez.

Espero que el proceso se desarrolle con el debido respeto y sin hacer caso de las maledicentes puyas de la derecha, de los tesoreros de la cultura del dedazo, de los que conocen las primarias y la democracia interna solo de oídas. Tampoco hay que olvidar que el día siguiente de la votación todos seguiremos militando en este partido, gane quien gane, y que entonces continuaremos trabajando por Madrid y para Madrid.

Hacienda tenemos que ser todos

Lunes, abril 12th, 2010

El de “Hacienda somos todos” es uno de los slogan institucionales más recordados, repetidos y exitosos. Sin embargo, esta sencilla frase que recuerda a los españoles su responsabilidad contributiva anual para con las arcas del Estado, se olvida a menudo y se pervierte a golpe de realidad.

El artículo 31.1 de la C.E establece que todos los españoles contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad.

Para el sostenimiento de los gastos públicos, el Estado impone a los ciudadanos una participación económica según los preceptos constitucionales de “igualdad” y “progresividad”, confirmados por la numerosa jurisprudencia constitucional al respecto.

De tal modo que Jaume Matas y Carlos Fabra son Hacienda. Los deportistas españoles que ondean briosamente la bandera cuando ganan… pero se llevan los ahorros a Suiza, también son Hacienda. Los empresarios españoles que hacen algo más que turismo en Gibraltar,  las Caimán o las Seychelles, también.  Y los de las intolerables SICAV. Y ni siquiera hay que irse tan lejos ni buscar a los grandes defraudadores: tu vecino el autónomo – el que solo trabaja sin factura- ese también es Hacienda. O debería serlo. Todos deberíamos serlo.

La economía sumergida en España supera el 25% del PIB, duplicando la media de los países europeos (13%). Recordemos que cuando hablamos de economía sumergida, estamos hablando de fraude, de la ocultación bajo cuerda de 208.000 millones de euros y de la pérdida vía impuestos de 21.000 millones.

¿Por qué en España se defrauda el doble que en el resto de Europa?. Cabría pensar que tenemos unos impuestos abusivos, exagerados, que obligan a la gente a buscarse las vueltas incluso recurriendo a la antropológica “picaresca española”.

Lo cierto es que España es uno de los países en los que menos impuestos se pagan -amén de las sistemáticas bajadas de impuestos que han realizado los distintos gobiernos, cuestión que ya hemos comentado aquí-. Por ejemplo: el IVA que revuelve a Esperanza Aguirre, actualmente se sitúa en un 16%, el más bajo del entorno, y su subida, aunque pueda discutirse, será reducida…

Si desde lo objetivo no se puede explicar estos quiebros y requiebros para esconderse del fisco, habrá que acudir al análisis de las percepciones subjetivas: a la cultura política.

En cierta medida ya abordamos esta tarea en otra ocasión [Alivio fiscal y fin del Estado del Bienestar] haciendo referencia al impacto de los coronados mensajes del neoliberalismo sobre nuestras vidas.

¿Cómo no se va a engañar a la sociedad mediante la no declaración de impuestos?  ¿cómo vamos a ser corresponsables de la buena marcha de la sociedad política y de las arcas del Estado si, directamente  “la sociedad no existe” y el “Estado es parte del problema” ? Ese era el mensaje básico y sociopata de Reagan y Thatcher, literal.

La sociedad no existe, los ciudadanos no somos ciudadanos, somo -solo-individuos, somos átomos individualizados, no parte activa de un sistema. Debemos preocuparnos de nada más que de nuestro ámbito más cercano sin permitir que nadie ni nada entre en nuestra burbuja -incluido el Estado- y para eso, dicho sea de paso, “dios” nos dio el “derecho” de poseer armas. Eso sí, tenemos todo el derecho del mundo para quejarnos de las infraestructuras, de la sanidad y de lo bajas que son las pensiones.

Los trabajos del CIS sobre cultura política en España nos revela que cada vez somos más individualistas, que cada vez confiamos menos en los políticos, en la política, en lo que es de todos… y no solo eso, también desconfiamos del resto de ciudadanos. Solo así, desde una perspectiva asocial puede entenderse esta relación de enemistad con casi todo lo que trascienda los X metros cuadrados de nuestra vivienda.

Un amigo, conocedor cercano de la realidad escandinava me dijo que en Suecia engañar al Estado es poco más o menos como engañar a tu familia, como ocultar una infidelidad. Y eso que en Suecia se paga un IVA del 25% y por tanto, la contribución fiscal personal es mayor.

Puede decirse que en esos países, que han construido su modernidad desde la democracia -desde la socialdemocracia- y que han emprendido la construcción del mejor sistema de protección social posible como una tarea nacional y transgeneracional, sí existe una conciencia cívica y social plena. Existe y puede existir como un valor la idea de la solidaridad, tan denostada por el ultraliberalismo.

La presión social -y en consecuencia legal- sobre el defraudador, sobre el político corrupto o sobre el empresario irresponsable debe ser mucho mayor en ese contexto socio-político que la que se produce en este país en el que se celebra el engaño a Hacienda, en el que la corrupción no tiene impacto electoral para muchos ciudadanos y en el que los empresarios chapuzas llegan a presidir la patronal.

Como casi siempre digo, los problemas, los vicios que se enraizan en la cultura política solo pueden ser subsanados mediante la pedagogía, mediante la reflexión, el debate y la conciencia.

No puede ser que Hacienda seamos todos -pero unos más que otros-.

Populismo penal

Viernes, abril 9th, 2010

Esperanza Aguirre sabe manejar la agenda política como nadie. Tiene opinión sobre todo: sobre lo humano, lo divino, lo nacional, lo regional… y siempre consigue ser la primera en sentar la cátedra conservadora y colarse en las páginas de los periódicos del día.

Esta táctica de control de la agenda y los tiempos políticos -tan bien aprendida de los neocon estadounidenses- es apropiada si una postula a “lideresa nacional” y pretende por todos los medios ensombrecer a Mariano Rajoy. Pero esta rapidez de reacción, esa precipitación en las declaraciones puede convertirse facilmente en desagradable oportunismo al tratarse de detirminadas cuestiones.  La gaviota se hace buitre.

La noticia de hoy es que Esperanza Aguirre ha solicitado al gobierno nacional el endurecimiento urgente de la llamada ley del menor, la que hizo Jose María Aznar.

Si hay un mal momento para hablar de esta cuestión es justamente este: cuando se acaba de producir la muerte de una adolescente presuntamente a manos de otra menor de edad.

Cualquiera menos este sería un buen momento para discutir, con argumentos jurídicos y con sosiego sobre esta y cualquier otra cuestión. Sucede que es ahora, en caliente, con la indignación a flor de piel, cuando coger ciertas banderas reporta beneficios electorales.

Me gustaría que los parlamentos se diferenciaran -hasta donde sea posible- del plató de Sálvame Deluxe. Cuando el centro del debate lo ocupa el derecho penal, hay que tirar de sensatez, de Razón y de Constitución, no de hígado ni de calculadora electoral.

Cuando se tratan estos temas hay que atender a ciertos datos objetivos:

Que solo una mínima, minimísima parte de los menores privados de libertad lo están por delitos contra la vida.

Que la gran mayoría de los menores que pasan por estos centros se reinsertan satisfactoriamente en la sociedad.

Que los hechos graves llevan asociadas sanciones graves como la privación de libertad, tal ycomo ha recordado hoy el Fiscal General del Estado.

Que los casos más sonados de muertes a manos de menores pueden contarse con los dedos de la mano en la última década.

Hay, pues, que dejar aparcada la demagogia y meditar convenientemente. Aunque quizás esto sea mucho pedir para una lideresa que a pesar de presidir la comunidad que más contratos ha firmado con la trama Gürtel, se atreve a proclamar que ha sido ella la encargada de destapar el escándalo. Seguramente sea mucho pedir a una señora que quiere solucionar los problemas de la educación subiendo a los maestros en zancos.

Los ciudadanos exigen responsabilidad, amplitud de miras y templanza a sus legisladores. Para todo lo demás ya está Sálvame Deluxe.

Supongo

Jueves, abril 8th, 2010

“Bárcenas seguirá en el grupo popular en el Senado, supongo”

Así habla un líder, sí señor. Así habla el presidente de un partido que se precia de ser contundente contra la corrupción.

El ex-tesorero del PP, hasta hace unas horas militante con despacho y aparcamiento en Génova, seguirá representando a los españoles en la Cámara Alta.

Parece que dejarán de escudarle, que las pruebas son demasiado grandes para esconderlas tras un silencio cobarde, que finalmente, -tarde y mal- desalojarán ese despacho convertido en uno de los nudos principales de la mayor trama corrupta de la historia de la democracia. Sin embargo, “el líder” nada ha aclarado sobre la asistencia letrada que el partido está pagando a Bárcenas ni tampoco sobre la permanencia del ex-tesorero en su escaño de senador.

Bárcenas no es digno de llevar en su ya famosa cartera o billetera el carnet de la gaviota con sus dos pés, pero sí está perfectamente capacitado y legitimado para representar en una de las cámaras del Parlamento español a “los que se levantan a las siete de la mañana, a los que miran su nómina y a los que se tienen que apretar el cinturón para llegar a fin de mes”, que diría Rajoy.

Ese es el nefasto mensaje que nos ha dejado hoy el presunto líder del PP.

Un líder que ha aguantado el chaparrón de los últimos días con un estoico silencio y su mejor cara de póker mientras Aguirre -la presidenta de la comunidad que más contratos ha firmado con la trama Gürtel- le pisa las frases para hablar -sin sonrojo- de limpieza, de responsabilidades y de decencia democrática.

Mientras, los que se levantan a las siete de la mañana, los que miran la nómina, siguen escandalizados por las escobillas de 300 euros, por los trajes y los bolsos, por las vueltas al mundo a coste cero, por los coches, las lunas de miel, las motos y los barcos, por los cheques de a millón… y sobre todo, porque un par de chivos expiatorios a medio dimitir no valen para dar respuesta política a la trama más gigantesca de la historia democrática española.

Supongo.