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Madrid volvió a ser un agujero negro para el socialismo

Miércoles, junio 10th, 2009
La Comunidad de Madrid volvió a ser uno de los agujeros negros del Partido Socialista junto a la Región de Murcia y la Comunidad valenciana.

Aguirre salió al balcón de Génova para celebrar, henchida de orgullo, que la victoria derechista había tenido en Madrid uno de sus pilares más robustos.
Pese a los múltiples casos de corrupción y de espionaje político, pese a la chulería natural y el desprecio con que ventilaron la comisión de investigación, riéndose de los madrileños, pese a que hay gente vinculada al PP entre rejas, pese a que han dimitido alcaldes, concejales y un consejero que sigue sentándose en la Asamblea de Madrid, pese a lo que hemos conocido en torno a Fundescam y la financiación irregular de las campañas del PP por parte de importantes empresarios de la región, más tarde beneficiados por la Comunidad y pese a la escabechina continua de los servicios públicos, el PP de Madrid ha conseguido aventajar en 13 puntos al PSM, más que triplicando la ventaja a nivel nacional, que fue de cuatro.

Ha dicho Tomás Gómez que los resultados no son extrapolables y creo que tiene razón. Pero hay una laguna en ese argumento: decimos que los resultados de las europeas no son equiparables a los de una convocatoria regional, municipal, etc, porque en las elecciones al parlamento europeo la participación es muy baja y no tiene nada que ver con los índices que obtienen otro tipo de consultas.
Los datos nos ofrecen que en Madrid la participación ha sido de un 51%. Una participación notablemente mayor que la nacional (que se quedó cinco puntos por debajo) y también mayor que la registrada hace cinco años en la región. En 2005 contamos con el 42.88% de los votos con una participación menor, frente al 35.43% de 2009. Y pese al chaparrón, pese a todo lo mencionado ut supra y siendo la de Madrid la Comunidad que más paro genera, el PP a penas ha retrocedido en su recaudación de votos. Algo debemos estar haciendo mal.

Echando un vistazo a los resultados por municipios, comprobamos que hemos bajado drásticamente en tradicionales feudos socialistas del llamado “cinturón rojo” y que ha sido en esos lugares donde se ha registrado una más baja participación.

La abstención que haya podido haber, ha sido una abstención socialista, no general, y esa es nuestra responsabilidad.
Nuestro secretario general se ha implicado mucho en la campaña madrileña por las europeas. Poco tiempo antes del inicio de dicha campaña conocimos los datos de una encuesta en la que se evidenciaba el desconocimiento de los madrileños hacia la figura de Tomás Gómez y lo que es peor, el suspenso que otorgaban a su gestión los propios votantes y simpatizantes socialistas.

Él está convencido de ganar en 2011, así lo indica con vehemencia en cada mitin, y todo el mundo está convencido de que él será el candidato para tal fecha: Maru Menéndez le invistió extra-estatutariamente como candidato socialista en la radio de la extrema derecha y Zapatero ya le instó en un mitin “a ganar, por favor, en Madrid”.
Todo apunta a que será el candidato socialista para la Comunidad de Madrid, un candidato que hoy por hoy es desconocido, pese a llevar ya tiempo en el cargo, y que es objetivamente mal valorado por la izquierda.

Es verdad que queda mucho para esos comicios (en realidad no tanto), es verdad que las europeas no son del todo indicativas, pero si en el PSOE han tomado los resultados nacionales como un “aviso”, en Madrid, dado el abismo, debieramos analizarlos como una advertencia grave, como una indicación… y posiblemente como una amonestación por parte de los ciudadanos.

Quizás un cambio de rumbo a tiempo evitaría el naufragio que algunos tememos para 2011.
Un cambio en algunos posicionamientos,-un viraje hacia la izquierda y la definición ideológica- un cambio en las estrategias, en el modo de plantear la oposición (no sólo de boicots estúpidos a actos institucionales vive el opositor), un cambio en los mensajes y en la forma de relacionarnos con la ciudadanía, más en la calle que desde el atril o desde la cerrazón del despacho.

Noten los suspicaces de siempre que no hablo, necesariamente, de un cambio de cara ni de nombre.
Como siempre, esto no es un quita a este y pon al otro, esto es un quita a la marquesa privatizadora, elitista, liberal-conservadora, chula y sorda, para poner un gobierno socialista de por y para todos los madrileños, un gobierno que devuelva Madrid a la gente, que esté a la cabeza de España y no en la retaguardia en cuanto a derechos sociales, en ley de dependencia, ayudas a jovenes, becas y otras cuestiones. Un gobierno que se preocupe de gestionar unos servicios públicos de calidad para todos y no de subastarlos, como se está haciendo ahora.

Tenemos mucho trabajo por delante… Esta región no merece estar mucho más tiempo bajo este gobierno. Tenemos que ser la alternativa, la referencia progresista de todos los madrileños,especialmente de los más jóvenes, tenemos que ser los heraldos del cambio, de la transparencia y del buen gobierno. Ser como los madrileños nos piden que seamos y estar donde nos piden que estemos: junto a ellos.

No es para tanto

Lunes, junio 8th, 2009
La derecha ha ganado las elecciones europeas: mi honesta enhorabuena al plácido candidato, a Esperanza Aguirre, a Díaz Ferrán, a Granados, a Aznar, a Camps, a sus amiguitos del alma y a Fabra. También a Berlusconi y a los gemelos Kaczyński.
No ganar unas elecciones nunca es plato de buen gusto, para qué negarlo. En quienes no ganan se instala la contrariedad, mientras en la acera de los vencedores se afinca la euforia.
El PP lleva sin oler la victoria en una convocatoria a nivel nacional desde el año ya lejano año 2000.

Qué siga, pues, la euforia en Génova y que boten en el balcón, que celebren esto como la reconquista que no es ni será.
Una reconquista que tiene un punto de inflexión, según dicen, en el día de hoy. Siento aguarles la fiesta, pero no creo tal cosa.

“Con la que está cayendo” de crisis… y con la demagogia, la irresponsabilidad y la falsedad que están arrojando sobre ella, puede concluirse que la victoria no ha sido para tanto.

Europa nos muestra que todos los partidos en el gobierno de los distintos países, sean del color que sean, han retrocedido como consecuencia de la crisis.
Y la experiencia nos muestra que unas elecciones europeas no son necesaria transposición de lo que sucederá en unas generales a tres años vista.

Las elecciones al parlamento europeo no pueden ser tomadas como fiel anticipo de lo que vendrá, dado que éstas, no ofrecen, desgraciadamente, el carácter movilizador de otro tipo de convocatorias: esa movilización que da la victoria a la izquierda.
En las generales de 2008 sacamos más de un millón de votos a la derecha con una participación del 75,4%.

Los resultados obtenidos por el PP no son suficientes para tramar una moción de censura a Zapatero ni para adelantar las elecciones. Sí serían suficientes, curiosamente, para quitarse de enmedio a Rajoy, pues Aguirre y sus medios de comunicación llegaron a pedir la cabeza de éste si la diferencia con el PSOE no era de más de 10 puntos.

Y la diferencia ha sido de dos escaños. Así que no es para tanto, Sr Rajoy.

Hagamos un excurso para hablar de Madrid y de la Comunidad valenciana.
A pesar de los bochornosos casos de corrupción política y de pillaje que afectan al PP en estas dos regiones, consiguen ganar holgadamente. Se hace necesaria una “respuesta” por parte del PSOE en Madrid, que es la que a mi me atañe, me deprime y desespera especialmente. Una respuesta que no puede esperar a 2011.

En cuanto a los resultados globales en toda la UE, poco que añadir pero mucho que reflexionar. Será en los próximos días.

La estrategia abúlica del PP

Jueves, junio 4th, 2009
Nuevamente, la derecha quiere valerse de la abstención para intentar ganar las elecciones, como ya pretendieron sin lograrlo, en la pasada cita electoral de marzo de 2008.
Así lo reconoce un informe interno del Partido Popular que además reconoce que los españoles ven en Mayor Oreja a un político con un perfil ideológico “muy de derechas”, que se identifica la “corrupción con el PP” y que si se trata de comparar a Zapatero con Rajoy, “volverían a ganar los socialistas”.

Ese señor “muy de derechas”, que no condena el franquismo -que más bien lo enaltece como un periodo de suma tranquilidad-, que resta importancia a los abusos sexuales a menores cometidos por miembros de su iglesia, ese señor que celebra la antigua prohibición de las lenguas regionales de España… podría ganar las elecciones y podría ser el nº 1 entre todos los representantes españoles ante el Parlamento Europeo más importante y decisivo de la historia.

Me acusarán de sacar a relucir “el mensaje del miedo” ¿pero no es verdad que la figura de Mayor Oreja inspira este sentimiento?. Ha sido la derecha la que ha llevado el miedo a la campaña, además de la apatía, la tergiversación y la bronquedad que han hecho de esta, una de las contiendas electorales más anodinas y desaboridas que se recuerdan.

Hemos tenido un Partido Popular que ha cuestionado la seguridad del presidente del gobierno, que ha mentido con lo de los viajes oficiales, que no ha hecho ni una referencia a Europa, que ha intentado enredar con todas las madejas a su disposición, que ha rebajado el nivel de una campaña que debía haber sido de más altos vuelos, de mayor calidad, más ideológica y, cuanto menos, haber estado al nivel de los ciudadanos y al nivel de lo que nos jugamos el día 7 de Junio. Que no es poco.

Las propuestas europeistas y progresistas del partido que nos metió en Europa e impulsó de manera significativa nuestro drástico cambio y modernización como país se han visto eclipsadas por la displicencia abúlica que ha impuesto la estrategia del PP. El PP ha querido que sólo se hable de lo local, que sólo se hable de la crisis y del paro (a través de su cristal demagógico e interesado, por supuesto) y no de propuestas y eso es porque el PP, si opusiera sus proposiciones a las socialdemócratas, como sucede ocasión tras ocasión cuando se enfrentan Zapatero y Rajoy en elecciones, en los debates de la Nación o en los televisivos… perderían irremisiblemente. Y ellos mismos lo saben y lo reconocen.

Hay muchos motivos para ir a votar. Se vota otra cosa muy distinta a la moción de censura o a la reválida electoral de 2008, como pretende el PP.
Lo que se vota no es el futuro gobierno de España, se vota el Futuro de Europa. Hay dos modelos en liza: el modelo que nos ha traído hasta aquí y que ha sido denostado por los hechos: es decir, el modelo neoliberal, el de la desregulación, el crecimiento irresponsable, el mercado que gana terreno a la política, la externalización… y frente a este, el modelo de la protección social, del refuerzo al Estado del Bienestar, de la búsqueda de un patrón nuevo y sostenible de crecimiento económico. La Europa de la guerra preventiva frente a la Europa de los derechos humanos. Menos Europa frente a la Europa fuerte, unida y con una voz en el mundo.

¿Por qué las europeas no enganchan a los ciudadanos?

Lunes, junio 1st, 2009
Si las encuestas no se equivocan, las próximas elecciones europeas que comienzan dentro de tres días (en algunos países se comienza a votar el día 4) serán las de la participación más baja de la historia, siguiendo con la deprimente tendencia de desidia-desinterés por parte de los ciudadanos de los distintos estados para con su cita con las urnas.
¿A qué porcentaje de participación -o de no participación- llegaremos en estas elecciones? ¿Puede revertirse la inercia de algún modo?

Desde luego, la campaña electoral que estamos viviendo en España no es la más apropiada para insuflar a los ciudadanos el ánimo, la involucración y la identificación necesarias para lograr una movilización masiva, o al menos digna. Al menos apropiada y ajustada a la importancia de lo que nos jugamos. Un porcentaje muy alto de nuestra legislación viene directamente de Europa con carácter totalmente vinculante y el parlamento que vamos a constituir será el que más competencias tenga (aunque estas, bajo mi punto de vista, aún sean insuficientes al faltarle la capacidad de erguir un poder ejecutivo democrático, único y legítimo para toda la UE).

La campaña se ha españolizado en exceso -con todo lo que ello conlleva- el caso Gürtel, los vídeos cruzados, el objetivo Moncloa y la consideración de estas elecciones como una reválida de las del 2008 o como un adelanto de las de 2012, han eclipsado las propuestas concretas y en clave europea, que hayan podido lanzar, los distintos partidos políticos.

La baja participación en unas elecciones desluce, cuando no deslegitima, un resultado electoral. Es mucho lo que nos jugamos: la política exterior, la voz y la cara de Europa en el mundo, la postura común ante los grandes problemas globales como el cambio climático, el terrorismo internacional o la crisis económica. Nos jugamos, desde la jornada laboral hasta los programas de educación y formación financiados por la UE.

Si estas elecciones son tan importantes, como lo son las municipales o las generales…
¿por qué no
enganchan a los europeos?

El debate Juan Fernando López Aguilar – Mayor Oreja

Martes, mayo 26th, 2009
Ayer se celebró el primer debate electoral entre Mayor Oreja y Juan Fernando López Aguilar con motivo de las próximas elecciones europeas de junio.
Los candidatos confrontaron modelos en torno a cuatro ejes de debate: Economía, Políticas Sociales, Derechos y Libertades y Europa.

Economía. Abrió fuego Mayor Oreja interpretando la partitura pepera sobre la crisis: “enorme preocupación por los cuatro millones de parados”… pero ni una sola propuesta para evitar que sean cinco (como ansía Montoro) y sobre todo, ni un indicio de apoyo a las medidas emprendidas desde el gobierno de la Nación -con boicot incluido a las ayudas para la compra de automóviles sostenibles en las comunidades autónomas de Madrid y la Rioja, con gobierno del PP-.
Mucha preocupación por los parados, pero lo primero que se les ocurre es mermar la prestación al desempleo y abaratar el despido para generar más parados y que estos sean menos costosos al bolsillo del empresario.

Mayor Oreja recurrió a la letanía del esto con Aznar no pasaba y esto con Aznar no pasaría. Recordó en varias ocasiones los tiempos dorados del decretazo y la política económica del PP, que supuso un recorte sustancial en los derechos de los trabajadores, la congelación de los salarios y de las pensiones y la externalización de decenas de empresas que fueron a parar en manos de los amigos personales del entonces presidente del gobierno.

Tanta referencia hizo Mayor Oreja a los tiempos del despido bueno (para el empresario) bonito (ídem) y barato (también para él), que llegué a pensar por un momento que llegaríamos a ver el definitivo streptease ideológico de este derechista de abolengo. Pero no.

No reveló abierta y sinceramente que lo único que propone su partido es bajar impuestos, abaratar el despido y enarbolar el “sálvese quien pueda” en esto de la economía. Aun así, tuvo la valentía suficiente para colar uno de los versículos más repetidos del argumentario neocon: “se ha intervenido demasiado en algunos sectores privados de la economía”, contradiciendo toda lógica y a la pura verdad, cuando se sabe que fue la falta de regulación y de racionalidad la que ha hecho estallar el mercado inmobiliario y financiero en Estados Unidos…

Ninguna propuesta nueva más allá de las encubiertas, de las no proclamadas y de las pretéritas y ya fracasadas propias de la derecha neoliberal. Mayor Oreja, por lo demás, se limitó a criticar al gobierno, no sin demagogia y no sin cinismo.

El candidato socialista por su parte defendió que España saldrá de la crisis pese a los agoreros y que lo hará no pasando por encima de los más débiles sino reforzando la protección sobre estos, subiendo las pensiones, ayudando a las familias y pretendiendo un cambio en el modelo productivo (el ya anunciado “menos ladrillos y más ordenadores”, que se refiere a la investigación, al desarrollo y a la economía verde-renovable, cuestiones a las que el PP no dedicó ni un sólo minuto en el debate.

En políticas sociales, el segundo bloque, Mayor acudió a los topoi conservadores de los “valores” que irremisiblemente se pierden, la moral que se corrompe, la ética que se desvanece, los valores que se deshilvanan… ¿eso iba por los casos de corrupción habidos en el seno de su partido? No, si esa moral falta no pasa nada, la importante es la “otra”, la del incienso y los crucifijos.

También acudió a la generalidad de la “educación” para, nuevamente, no decir nada. No tardó en echar mano a más lugares comunes: el de la “Familia” (en excluyente y rancio singular) y al del “derecho a la vida”. Sólo demagogia en estos apartados discursivos, los clichés que mueven a los manifestantes de la conferencia episcopal.

Juan Fernando López Aguilar no se despeinó a la hora de desbaratar la frágil estructura del discurso “social” del PP.
Defender a las “Familias” (en inclusivo y contemporaneo plural) es aumentar el presupuesto en educación, en sanidad, es duplicar el número de becas, es contribuir a la conciliación de la vida laboral y personal, es emprender políticas activas de igualdad, es facilitar la incorporación de la mujer al mundo del trabajo en igualdad de condiciones y con igual salario para igual trabajo desarrollado. Justo lo que ha hecho este gobierno y justo lo que propone el programa socialdemócrata europeo.

En derechos y libertades… ¿qué puede decir Mayor Oreja en este área?. Más bien poco.

El candidato socialista le mostró a Mayor Oreja su propio curriculum, empezando por esa frase-emblema del tardofranquismo, acerca de lo plácido (sic) que resultó el periodo dictatorial en nuestro país, para continuar por recordarle otras realidades por todos constatables: Oreja ha votado en contra de la ampliación de los periodos de maternidad y paternidad, ha votado en contra de la paridad, en contra de los derechos civiles de los homosexuales, votó, eso sí, para desautorizar ante todo el Europarlamento, la política antiterrorista de España.

Parece mentira que siendo el diputado más vago de la euro-cámara, Oreja haya votado tantas cosas. Y todas han sido, se han dado cuenta, en el mismo sentido: en la dirección de la derecha más derecha de todo el continente.

En el área dedicado a “Europa“, apartado desgraciadamente corto dado que este era, más que cualquier otra cosa un debate europeo, el candidato conservador se limitó a decir que con los pies sobre la mesita de Bush y enfrentados a Francia, a Alemania y a otros socios preferentes por la guerra de Irak “llegamos al verdadero corazón de Europa”. De infarto.

Frente a ello, Juan Fernando asumió que necesitamos una unión Europea más fuerte, con más peso en el mundo y que dé respuestas globales a problemas que ya son globales. Una Europa solidaria que no se olvide de su frontera sur, con aquellos que mueren en África, o con aquellos que vienen a nuestro país para servirle al señor Mayor Oreja “una tostada de cerdo con manteca colorá“.

No hace falta la conclusión, creo que es evidente a todos el nombre de quien considero ganador de este debate, en concordancia con la mayoría de las encuestas en la red.

ESTE PARTIDO SE JUEGA EN EUROPA. NO TE QUEDES EN EL BANQUILLO

Viernes, mayo 22nd, 2009
Más vídeos se suman a la campaña europea, de la que ya hemos consumido 24 horas.
Éste lo hemos hecho los compañeros de Juventudes Socialistas de Alcorcón para animar al voto juvenil en estos comicios tan relevantes, en los que se decidirán muchas cosas importantes para nuestro futuro.

Espero que os guste